Qué es el “derecho de representación hereditaria”?

Es el derecho que tienen los descendientes de un heredero prefallecido de ocupar el lugar que hubiere ocupado su representado en la sucesión. Tiene por objeto evitar que los descendientes de un heredero prefallecido sean privados de heredar a quien su representado hubiera heredado.

Ejemplo: Francisco tenía dos hijos, Pablo –que a su vez era padre de Gabriel- y Mauro.  En 2002, Pablo fallece y un año después muere Francisco.  Si no existiera el derecho de representación, y en virtud del principio de preferencia por grados, la herencia de Francisco correspondería a Mauro.  Sin embargo, Gabriel no será excluido por Mauro de la herencia de francisco pese a tener un grado de parentesco más lejano que aquél.  ¿Por qué? Porque Gabriel heredará a Francisco en representación de Pablo, su padre premuerto.

Cuándo procede el “derecho de representación”?

Los descendientes gozan del derecho de representación en los siguientes casos:

  • Premoriencia: cuando el representado muere antes que el causante;
  • Ausencia con presunción de fallecimiento: cuando el representado fuese declarado ausente con presunción de fallecimiento.
  • Renuncia: cuando el representado renuncia a la herencia.
  • Indignidad:cuando el representado fuese excluido de la herencia de su ascendiente por indignidad.

Quiénes gozan del derecho de representación?

Descendientes: la representación es admitida sin limitación de grados en la línea recta descendente (ej.: nietos, bisnietos, etc.) –art. 2427 del Código Civil y Comercial-.

Colaterales: la representación solo es admitida a los descendientes de los hermanos hasta el 4º grado, es decir, a los sobrinos y a los sobrinos nietos.

Por lo tanto, no gozan del derecho de representación:

  • Los ascendientes (ej.: si fallece el hijo, dejando madre y abuelo paterno –padre del padre prefallecido, hereda la madre excluyendo al abuelo);
  • El cónyuge (ej.: Juan se casa con Mariana –madre de Florencia de un matrimonio anterior- y al año fallecen primero Mariana y luego Juan: Florencia no podría representar a Mariana para heredar en la sucesión de Juan);
  • El resto de los colaterales (ej.: no heredan por representación los descendientes del tío prefallecido).

Efectos de la representación hereditaria:

Hay que recordar que el representante ocupa el lugar que hubiera ocupado el representado en la sucesión del difunto.

El representante tiene los mismos derechos y obligaciones que hubiese tenido el representado, hereda junto con las personas que hubiese heredado el representado y excluye a los que él hubiese excluido.

Por lo tanto, los efectos que produce la representación son:

  1. División por estirpe: Cuando se presenta un caso de representación hay dos sistemas para dividir la herencia, por cabeza (distribuir la herencia entre tantas partes como personas estén llamadas a la sucesión) o por estirpe.

Supuesto: Francisco tenía dos hijos, Pablo –que era padre de Gabriel y Alejandro- y Mauro.  Fallece Pablo y posteriormente Francisco.

Ejemplo de división por estirpe: la ½ la recibe mauro y la otra ½ la reciben entre Gabriel y Alejandro, o sea que Gabriel recibe ¼ y Alejandro recibe ¼ de la herencia.

Ejemplo de división por cabeza: Mauro, Gabriel y Alejandro recibirán lo mismo, o sea, 1/3 de la herencia cada uno.

En nuestra legislación, ante un caso de representación, la división es por estirpe y dentro de cada estirpe se hace la división por cabeza entre sus miembros (art. 2428 del Código Civil y Comercial).

Ejemplo: Francisco tenía dos hijos, Pablo –que era padre de Gabriel, Esteban y Alejandro- y Mauro.  Fallece Pablo y posteriormente fallece Francisco.  La herencia está compuesta por $1.200.000.  La primera división es por estirpe dividiéndose la herencia en dos, la mitad para la familia de Pablo y la otra mitad para la familia de Mauro.  Luego, para dividir la mitad correspondiente a la familia de Pablo se hace por cabeza, se divide en tres partes porque hay tres herederos.  De esta manera Mauro recibe $600.000 y Gabriel, Esteban y Alejandro reciben cada uno $200.000.

  1. Se sucede directamente al causante, no se sucede al representado: Hay una sola transmisión hereditaria: del causante al representante, por lo que no es necesario iniciar el juicio sucesorio del representado.
  2. Obligación de colacionar: el representante deberá colacionar a la herencia lo que el difunto haya dado en vida al representado, aunque este último hubiese renunciado a la herencia del difunto. El representante no deberá colacionar lo que el difunto no le hubiese dado a él en vida, salvo que al momento de la donación fuera heredero forzoso del causante (art. 2389 del Código Civil y comercial).
  3. Legítima: Si el representado era heredero forzoso del causante, el representante tiene derecho a la legítima que le correspondería a aquél.